sábado, 13 de octubre de 2018

EL JULI SE ENCERRARÁ CON SEIS TOROS DE SEIS DIFERENTES GANADERÍAS EN ZARAGOZA Por Javier Clavero.

 “Zaragoza es el escenario ideal 

para encerrarme con seis toros”

Julián López ‘El Juli’


¿Cómo decidió encerrarse con seis toros en Zaragoza?
Era algo que tenía pensado desde el inicio de la temporada. No se pudo dar antes, pero, por la plaza y por ser la última corrida de la temporada, vimos que era el escenario más indicado para celebrar los veinte años de alternativa. Tengo una gran comunión con Zaragoza.
Fue usted quien pidió que fuese una corrida goyesca. ¿Por qué?
El ambiente goyesco dará un toque especial al festejo. Tiene sentido haber preparado de esta forma la cita en la tierra del pintor.
¿Qué tarde recuerda con más cariño entre todas las que ha toreado aquí?
Son muchas. Es difícil escoger solo una. Toreé en Zaragoza siendo un niño, salí a hombros como novillero y, en mi segundo año como matador, corté un rabo. Luego vino la encerrona del año 2003, la celebración de las mil corridas de toros… Además hay varias faenas que en los últimos años me han llenado.
¿Siente que es el gran atractivo de la feria, el sostén del abono?
No pienso en eso. Solo en estar a la altura y en que las cosas salgan bien.
¿Entiende esta encerrona, con distintas ganaderías y encastes, como un golpe sobre la mesa?
Es una forma de darle variedad a una corrida de seis toros. También es un aliciente más para el aficionado.
Domecq, Núñez, Atanasio… y Santa Coloma. ¿Cómo surgió lidiar un toro de Los Maños?
En Aragón existe esta ganadería, en la que salen toros encastados y con posibilidades de triunfo, entiendo que es bonito que esté presente en la corrida.
Un triunfo aquí supondría cerrar por todo lo alto su vigésima temporada como matador.
Este ha sido uno de los años más bonitos de mi carrera. Y ya no solo por celebrar el aniversario, sino por todas las cosas que he vivido, por esos triunfos inolvidables en La Maestranza y Las Ventas, con faenas en las que me sentí mucho y me dejé llevar por el corazón. Además, he podido cuajar varios toros importantes y sentir el cariño de los aficionados. Terminar con un triunfo aquí sería maravilloso, por supuesto.
¿Tiene pensado quedarse a ver la corrida del domingo, la despedida de Padilla?
No lo sé, tengo un compromiso bastante importante y que me ocupa mucho, pero evidentemente le deseo a Juan José Padilla una gran tarde de despedida. Se lo merece.
Cuando ve retirarse a compañeros con los que compartió tantas tardes, ¿siente que su adiós también está cerca?
No pienso en eso ahora mismo. Mi objetivo era llegar a estos veinte años como matador de toros al máximo nivel, algo que considero que es muy difícil y que requiere mucho compromiso y sacrificio. Las cosas vendrán como tengan que venir, pero insisto en que mi cabeza está plenamente centrada en el compromiso del sábado.
¿Siente que es la máxima figura de esta siglo?
Estoy muy orgulloso de lo que he logrado a lo largo de mi carrera. Cuando era solo niño, soñaba con ser torero y figura, pero todo lo que me ha pasado, lo que vivido, ha superado todas mis expectativas. Estoy convencido de ello. Los sacrificios, la entrega, los malos ratos pasados, las cornadas recibidas… Todo el esfuerzo realizado ha merecido la pena por vivir lo que he vivido y por sentirme torero. Eso es lo realmente importante en mi vida.
¿Qué le queda por hacer en el toreo?
Materialmente y en la estadística, he triunfado en todas las plazas del mundo y durante muchos años, pero el toreo se guía desde las emociones, por poder expresarte como te sientes y eres. Todavía creo que hay algo más, y claro que se pueden alcanzar nuevo retos. Sin ir más lejos, el que me viene mañana con seis toros en Zaragoza.
Publicado en El Heraldo

No hay comentarios:

Publicar un comentario