lunes, 22 de abril de 2013

NOTAS MEXICANAS Adiel Armando Bolio


Solitaria oreja al mérito de Joselito Adame en Aguascalientes
Se dio este domingo la segunda corrida de la CLXXXV Feria Nacional de San Marcos y ya se “le puso número a la casa” con la oreja que obtuvo el torero lugareño Joselito Adame y que dividió los criterios del público, aunque habría que apuntar igualmente que la faena tuvo un mérito digno de no ignorarse pues hizo ver bien a un toro que no lo era tanto. Por desgracia, la faena al segundo de su lote, que rayó a buena altura, la malogró con la espada y terminó negándose asimismo una bien ganada salida en hombros.
Quien también dejó pasar el triunfo en sus dos astados por fallar con el estoque fue el tlaxcalteca Uriel Moreno “El Zapata”, quien gracias a su buen y torero oficio ejecutó faenas muy toreras, sobre todo la primera de ellas pero todo quedó en el intento.
De esta manera, ante una media entrada en el coso Monumental, poco mejor que la del día anterior, y con cielo despejado, se lidiaron seis ejemplares de la dehesa guanajuatense de los Sucesores de Celia Barbabosa, los cuales resultaron faltos de casta, sobresaliendo cuando menos el corrido en sexto lugar, el único que se salva de la quema y, si acaso, el tercero pero más gracias a la lidia que le dio Joselito Adame. 
Rafael Ortega
 El matador tlaxcalteca, en el toro que abrió plaza, lanceó con soltura a la verónica e infructuoso resultó el quite por chicuelinas que en su turno quiso realizar “El Zapata”. Con las banderillas, Ortega clavó tres pares de garapullos de buena exposición, sobresaliendo dos de ellos al violín. Con la muleta, a pesar de las pocas posibilidades que le ofreció el astado, a base insistirle, le sacó a “cuenta gotas” pases plausibles, sobre todo por el pitón derecho. Terminó de pinchazo y estocada honda desprendida, siendo aplaudido.
En su segundo nada pudo hacer con el capote por las dificultades que, de inicio, enseñó el toro. Con la sarga, a base de sobar y sobar al soso Barbabosa, le pudo cuajar muletazos sueltos por ambos lados de cierta importancia pero sin redondear el trasteo. Mató de dos pinchazos y estocada caída y algo trasera para ser silenciada su labor.
El Zapata 
En el primer burel de su lote, el diestro tlaxcalteca ejecutó cerrado en tablas dos vistosos lances soltando una punta del capote, además de tersas verónicas. Buena puya del varilarguero Pedro López y variado fue el quite del torero serrano al realizar el “ojalá”, quien además puso entre ovaciones tres lucidos y espectaculares pares de rehiletes, siendo primero el monumental y dos violines. Su labor de muleta fue todo un compendio de estudio y consentimiento torero en tandas, sobre todo, por el lado derecho, templando y llevando bien metido en el engaño al bobalicón “socio”, intercalando toreo en redondo, pases de trinchera, los de pecho y del desprecio viendo al público. Acabó de dos pinchazos y otro hondo caído, además de un descabello para escuchar aplausos tras un aviso.
A su segundo lo veroniqueó con asentamiento y arte, además de quitarlo vistosamente a través de caleserinas previo floreo del capote en el que empezó dando un afarolado, seguido del inicio del quite de oro para terminarlo con la caleserina y que en su conjunto lleva el nombre de “zapatina” para ser ovacionado. De la misma manera se hizo ovacionar y entre gritos de ¡torero! se encargó del tercio de banderillas, colocando su par monumental, otro al violín y un sesgo por dentro. Con la pañosa realizó una más que voluntariosa labor pero a causa de lo parado del burel poco había que hacer. Mató de estocada y se le aplaudió merecidamente el esfuerzo.
Joselito Adame
El espada aguascalentense en el primer astado que le tocó en suerte, de nombre “Cuñado”, dio en la zona de tablas dos largas cambiadas de rodillas y ya de pie lanceó de forma artística y con buen ritmo a pies juntos, además de quitar vistosa y ajustadamente por chicuelinas. Clavó banderillas para hacerse ovacionar en dos cuarteos y un sesgo. Su labor muleteril, brindada al ganadero Fernando Topete -hijo-, fue a base de buena cabeza para por momentos hacer ver bien al toro y entonces poder ligar tandas de plena largueza y templanza, principalmente por el lado derecho, marcando sin mácula los tres tiempos del toreo. Concluyó de pinchazo y estocada entera desprendida para obtener una oreja entre división de opiniones pero la verdad, a fuerza de ser honestos, más allá del defecto en la espada, el mérito que tuvo la faena bien merecía el apéndice.
Y en el que cerró el festejo, el mejor del encierro, comenzó con una larga cambiada de hinojos cerrado en tablas y de pie lanceó a la verónica con atingencia, quitando luego valerosamente por gaoneras. En el segundo tercio volvió a lucir y con la tela escarlata empezó su quehacer torero sentado en el estribo y de rodillas con pases por alto para arrancar fuertes aplausos. Una vez incorporada, Adame, con talento, se dio a torear con clase a media altura cuidando las condiciones buenas del astado. La faena iba creciendo y el ánimo del público igual que de manera general exigió a la banda de música que adornara y acompañara el lucido trasteo del espada anfitrión tocándole las notas de “Pelea de Gallos”, la que al final, a regañadientes, se interpretó en medio del contento popular. Y así, en este marco de feria, Joselito cuajó relevantes tandas con las dos manos. Sus derechazos fueron soberbios y sus naturales tuvieron poder, arte y temple, haciendo todo sentado en los riñones, con relajamiento, para adornar todo con pases como los de trinchera, los desdenes, los de la firma y los de pecho. La faena estaba hecha y a la hora buena falló con el alfanje, quedando todo reducido a una fuerte ovación cuando pudo haber cortado las orejas, por lo que él mismo se negó la salida en hombros.
FICHA: Segunda corrida de la Feria Nacional de San Marcos. Plaza Monumental. Menos de media entrada sin abrirse el tendido general bajo un cielo despejado. Toros de los Sucesores de Celia Barbabosa, que decepcionaron por su falta de casta, sólo el último se salva de la quema y en algo el tercero. Rafael Ortega: Palmas y silencio. Uriel Moreno “El Zapata”: Palmas tras un aviso y palmas. Joselito Adame: Una oreja con división de opiniones y fuerte ovación. Buena actuación del picador Pedro López.

VIENE AHORA UN RECESO
Una vez comenzada la parte taurina de la CLXXXV edición de la Feria Nacional de San Marcos, con la realización de las dos primeras de quince corridas, viene ahora un compás de espera compuesto por un par de días para luego internarnos en la fase más importante del serial a partir de este miércoles 24 de abril y hasta el domingo 5 de mayo, es decir, con la realización de manera continuada de la primera novillada y las siguientes once funciones mayores, lo que se antoja verdaderamente para no perderse pues vienen carteles de suma relevancia.

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