EMILIO TRIGO, MUNDOTORO: 21/04/2013
EMILIO TRIGO
Sevilla (España). El viernes a media tarde no le esperaban en Sevilla, pero vino, por la vía del percance de El Juli
y la armó. Vino desde abajo, desde ese escalón que se sabe que está
pero que tantas veces no se ve. Desde el rodaje silencioso pero
formativo que da la parte más dura de la dura Francia. De ahí vino Manuel Escribano
a La Maestranza y organizó la 'Revolución' ¿De los claveles? Alguno le
pudieron tirar desde el tendido, igual que le cantaron un fandango, pero
no, la suya fue la 'Revolución de los Dátiles', la que armó con un extraordinario toro de Miura, 'Datilero', al que desorejó en una faena soberbia. Escribano sube, gracias al procedimiento de 'puñetazo en la mesa' posiciones en el toreo. Y Miura, que ha lidiado una gran corrida, toreable en alto grado. Sube Javier Castaño, pero le falló la espada; se hubiera ido de Sevilla con una o dos orejas y en realidad se marchó con una vuelta al ruedo. Con menos se fue Rafaelillo, que mereció premio con el peor lote de una gran tarde. Si no fue de clavel, fue de Dátil, de 'Datilero'. De Escribano.
Se fue dos veces de rodillas a recibir a sus toros. En el sexto incluso volvió a gustarse de capote Escribano y de nuevo lo dio todo en banderillas. Consumido el segundo tercio no había podido hacer más cosas. Brindó a César Girón
y a partir de hoy comenzó una faena de muleta creciente hasta el final.
Entendió al toro en tiempos y distancias, no le dio ni un pase más ni
uno menos de lo que merecía el toro. Todo con un gran astado delante, de
esos que de tan buenos e importantes son muy peligrosos, porque de no
estar bien te mandan a casa. No se acobardó en ningún momento Escribano,
no se mostró nervioso y toreo como para él en una gran faena y una gran
tarde de toros. Espadazo y dos orejas de inmensa ley. Y de ley la
vuelta al ruedo para 'Datilero'. Que bello remate a la Feria de Abril.
Viendo lo que vino después, Escribano
tuvo la Puerta del Príncipe en su espada ante el tercero. Lo recibió de
rodillas en los medios, aguantando mucho la espera del toro. Veroniqueó
con buen gusto, casi obviando el hecho de que tenía enfrente un Miura.
Expuso mucho en banderillas y sobresalió un último par cerrado en
tablas al quiebro. En ningún momento perdió la sonrisa que simbolizaba
su disfrute y además demostró poder con compromisos mayores. La faena
empezó con dos pases de las flores, previo de un planteamiento
inteligente. Primero le corrió bien la mano para, poco a poco, meterse
entre los pitones de otro ejemplar interesante y manejable. Si acierta a
espadas hubiera cortado una oreja. Era, una hora después, la que le
hubiese dado la Puerta del Príncipe.
Importante Castaño e
importante Miura en segundo turno. Ambos se encontraron en una faena de
alta nota. Muy bien lidiado por toda la cuadrilla -sonó música en
banderillas-, desde primera hora el torero leonés apostó por torear al
segundo, sin probarlo, hasta cuajar una actuación rotunda. El toro, con
calidad dentro de su condición, requirió un torero con mando y haciendo
las cosas bien y lo encontró en Javier Castaño. De no haber pinchado varias veces, hubiera cortado como poco una oreja. El quinto soltó mucho la cara y tuvo la fortuna de encontrarse a un torero que supo dominar esa embestida. El de Miura,
irregular en su viaje, a veces los tomaba con mejor clase en una
constante lucha entre ambas partes, con fases de buen toreo del torero
leonés, muy serio. El espadazo de remate inició petición de oreja, pero
no confluyó en trofeo y Castaño dio vuelta al ruedo.
El primero de Miura se dejó 'en Miura' y frente a él Rafaelillo
hizo un esfuerzo notable. Le cuidó en varas y en la muleta aguantó su
condición, que sin ser muy descarada para el público, sí tuvo peligro
sordo, midiendo al torero. Sin embargo el toro tuvo transmisión cuando
se le atacó, algo que hizo bien el torero murciano. Rafaelillo
metió al público en la faena desde primera hora e incluso logró
algunos naturales de bello trazo en un conjunto meritorio. Pinchó y
tras estocada saludó una ovación. El cuarto fue 'un regalo' que no tuvo una embestida clara. Rafaelillo lo
lidió con profesionalidad a la antigua usanza, sobre las piernas,
macheteando y terminando por dominarle. No dudó en ningún momento el
murciano, que remató de un estoconazo.
| Plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Lleno. Toros de Miura, toreables en alto grado con toros importantes. Soberbio el sexto 'Datilero', cárdeno y número 31, premiado con la vuelta al ruedo. Muy bueno en la muleta el segundo, ovacionado; manejable el tercero y manejable aunque con complicaciones el primero. Áspero el quinto y muy difícil el cuarto. Rafaelillo, ovación tras aviso y ovación; Javier Castaño, ovación y vuelta al ruedo tras petición y Manuel Escribano, ovación y dos orejas. David Adalid; Fernando Sánchez y Marcos Galán saludaron tras banderillear y lidiar al segundo y al quinto. |
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