martes, 2 de enero de 2018

COLOMBO, EN GESTO ACAPARA LA ATENCIÓN DE LA AFICIÓN




EL VITO

De las dos tardes que integran la Temporada de la Feria de San Sebastián 2018, es la del sábado 27, pues aunque el cartel del 26 con Manolo Vanegas, Manuel Escribano y David Galán con toros de Rancho Grande sea un muy buen cartel, el hecho de anunciarse Jesús Enrique Colombo el sólo, con seis toros de San Antonio  reúne en una   píldora el morbo del compromiso extremo, la curiosidad, el reto y muchas cosas más que tejen el interés del aficionados a la fiesta de los toros.
Ha dado qué hablar lo de la del 27 de enero, con Colombo sólo ante seis de Hugo Domingo.
Mucho se cuenta de quienes han tenido el valor de realizar el gesto, pero también muchos han olvidado los nombres de quienes lo han hecho en una oportunidad.
Revisando bibliografías y hemerotecas nos encontramos con que Diego Rodas, Morenito de Algeciras, allá por 1898 en el viejo Metropolitano de Caracas se encerró cuatro (4) toros cuneros, los que despachó de cuatro estocadas, media lagartijera y un pinchazo. Aquella gesta ocurrió el 23 de enero, pero el de Algeciras la repitió pero con seis toros del Marqués el 6 de febrero.
En el mismo histórico redondel del desaparecido Metropolitano de Caracas, Joaquín Rodríguez “Parrao” lidió en solitario una corrida de seis toros. Se había programado un mano a mano pero “Parrao” quedó con el peso total de la corrida ante percance de Corcito  que abandonó por herida de asta de toro. Es decir, por una cornada.
A continuación una lista -sin la pretensión de evitar alguna omisión- de los toreros que en el Siglo XX en Venezuela actuaron en solitario ante cuatro o seis toros.
Vicente Mendoza “El Niño”, torero sanjuanero, que es decir del barrio torero de Caracas, San Juan, cuna de espadas y boxeadores el 16 de enero de 1910 mató en solitario una corrida de seis toros. “El Niño” será el padre de un gran torero caraqueño, también de San Juan, con alternativa en Salamanca. Nos referimos a Julio Mendoza Palma, gran rival histórico de Eleazar Sananes “Rubito”.
Pablo Mirabal “El Rubio” llegó a figurar como la primera figura de la torería nacional en tiempos de Vidente Mendoza “El Niño”, padre de Julio Mendoza. Fue la época cuando a El Rubio le anunciaron para lidiar en solitario una corrida de seis toros.  El primer toro le hirió, pero “El Rubio”, consciente de la importancia de su rango de figura del toreo en Venezuela, continuó hasta despachar al sexto de la corrida. Su gesto le animó viajar a España. Por aquellas tierras no pudo firmar una sola corrida, aunque fue al campo en varias ganaderías. “El Rubio” regresó desalmado de España desapareciendo del ambiente de los toros en Venezuela.
El primer y más estruendoso acontecimiento de encerrarse con seis toros tuvo por protagonista a Eleazar Sananes “Rubito”, torero que escogió el empresario Capriles Power para celebrar en Arenas de Valencia el Centenario de la Independencia. Fue en la corrida del 24 de junio de 1921,  con toros barreteros del Hato La Trinidad del general Salvador Barreto.  El éxito de “Rubito” fue apoteósico: 5 orejas y a hombros por las calles de Valencia.
Picado por el triunfo del torero de San José, el sanjuanero Julio Mendoza se encerró con cuatro toros el 9 de octubre de aquel 1921. Fue una corrida matutina en el Metropolitano.
Muchos más tarde de las actuaciones de Sananes y de Mendoza como “piedra angular del toreo en Venezuela”, apareció Luis Sánchez Olivares “Diamante Negro”. El ídolo, luego de presentarse en el Nuevo Circo de Caracas, mano a mano con Raúl Acha Rovira y toros de Francisco García, se encerró con cuatro toros de Guayabita en la Maestranza de Maracay. Aquella tarde  del 3 de abril de 1949 Luis convertiría en su cuartel el coso de Calicanto, ya que su afición le hizo torero de Aragua. El Diamante cortó tres orejas y un rabo y provocó que los aficionados se organizaran. Ha sido el gran ídolo de la fiesta en Venezuela a través de los años.
Como era la otra cara en la moneda de la competencia, el valenciano Alí Gómez que pudo haber sido en nuestra historia taurina base y pilar de una gran pareja con Luis Sánchez, se encerró en solitario con cuatro toros de Guayabita el 12 de marzo de 1950. Don Carlos Salas cronista e historiador taurino al que los aficionados a la fiesta debemos mucho en Venezuela, destaca la fecha y a la misma se refiere "obtuvo éxito el León de Camoruco al lidiar y matar cuatro toros de Guayabita".
A los pocos meses, el octubre de 1950, llegó a Caracas como una tromba un niño torero de Maracay. Lo hizo de la mano del maestro Pedro Pineda y en compañía de Moreno Sánchez, el alumno más aventajado de la Escuela Taurina del Maestro Pineda. Moreno Sánchez fue herido por el primer toro de la tarde y César Girón se quedó solo con toda la corrida. Aquella fue la primera gran actuación del César de césares del toreo. Aunque fue una novillada criolla,  en el Nuevo Circo de Caracas su éxito tuvo trascendencia mundial gracias a la presencia de Fernando Gago y destacados taurinos en los tendidos. A partir del éxito de esa corrida, debido a que sólo pinchó una vez y dio 6 espadazos, César Girón se convierte en héroe, siendo paseado por las calles de Caracas y llevado hasta las redacciones de los diarios más importantes de la época, en lo que sería el inicio del camino para numerosos éxitos en las principales plazas taurinas del mundo.
 De aquella tarde  del inicio de su sobresaliente carrera, saltamos a la del 28 de marzo de 1966 cuando César Girón decidió despedirse en solitario en su plaza ,en el Nuevo Circo de Caracas  donde hasta hace poco estaba su estatua. César Girón aquella histórica tarde protagonizó una brillante gesta,  al cortarle seis orejas a los toros de don Valentín Rivero, “Valparaíso”.
A once años del adiós de Girón fue Celestino Correa el que en el Nuevo Circo de Caracas se encerraría solo con seis toros de Coaxamalucan. Al “Indio grande” le traicionarían los aceros, ya que por su mal uso su gesta quedó registrada con 5 vueltas al ruedo y vuelta final a hombros por el redondel del coso agustino.
También en el Nuevo Circo fue el adiós del “Cóndor de los Andes” César Faraco, quien el 9 de septiembre de 1978 se encerró con toros de Piedras Negras y uno de don Manuel de Haro.
El último de los espadas que en ruedos nacionales se ha encerrado en solitario con seis toros es Erick Cortéz: 10 de octubre de 1992. Lo hizo al regresar de Europa, tras brillante carrera de novillero y haber tomado la alternativa en El Coliseo de Nimes el 19 de septiembre de 1992. Fueron seis toros procedentes de la cabaña de ganaderías nacionales, a saber:  1 toro de “Los Aranguez”, 1 toro de “Bella Vista”, 1 toro de “Rancho Grande”, 2 toros de “El Capiro” y 1 toro de “Santa Marta”. Primer toro: “Jardinero”, número 81, 470 kilos, de “Los Aranjuez”.


La época contemporánea en los toros de Venezuela lleva la etiqueta de dos ilustres nombres toreros muy  importantes: Bernardo Valencia y José Nelo “Morenito de Maracay”. Fueron rivales sordos. No hicieron bulla en competencia, pero los registros hablan de estos dos toreros gritando en las estadísticas que fueron los más importantes e influyentes en sus días. Bernardo Valencia tuvo más de un lustro que no bajaba  del escalafón de 24 festejos. Una verdadera proeza, porque además de figurar en las plazas de ferias importantes - Valencia, Caracas, Maracaibo, Mérida, San Cristóbal -, Bernardo iba por esos pueblos del interior sembrando la fiesta y formando una legión de admiradores que en el tiempo se convirtió en el grupo taurino más importante de todos. “Torero de la Emoción”, lo  bautizamos cuando nos capturó la tarde de su presentación en el Nuevo Circo de Caracas una tarde de aquellas novilladas organizadas por Gregorio Quijano gracias a la colaboración de la cabaña brava de Colombia que nutrió de reses los programas del Nuevo Circo. Vale recordarlo porque Bernardo Valencia figura junto a César Girón como los únicos espadas nacionales que se encerraron en dos oportunidades en solitario. Bernardo lo hizo las dos tardes en la Monumental de Valencia en las temporadas de 1986 y 1991, nos aporta el colega analista taurino Vitico Ramírez Molina. Hecho insólito visto con el lente de los anteojos de hoy día, cuando Venezuela apenas reúne una decena de festejos en su temporada. Aquellos días Bernardo Valencia no bajaba de las dos docenas las corridas en las temporada en las que regaba de toreo geografía nacional. que actuaba.
En el Nuevo Circo de Caracas se encerró con seis toros de La Cruz de Hierro, en corrida de toros organizada por Raúl Izquierdo, el matador de toros caraqueño Leonardo Benítez, Fue una gran tarde del torero de La Vega, tarde a la que asistieron Omar Vizquel y Oswaldo Guillén, dos bigleaguers nacionales que al final del festejo dieron la vuelta al ruedo junto al torero triunfador. Fue el 1 de Diciembre de 1997 se encierra con seis toros de La Cruz de Hierro en el Nuevo Circo de Caracas, cortando cinco orejas y es sacado a hombros por las calles del oeste de Caracas hasta el antiguo Hotel Hilton de la Av. México.

Ahora le llega el turno a Colombo, a Jesús Enrique Colombo que en Lima recibió del maestro Sebastián Castella la investidura de matador de toros con toros de una filial de  El Puerto de San Lorenzo que lidia sus reses como de La Ventana. Colombo culminó su muy destacada temporada de novillero,  como Triunfador de la Feria de San Isidro y puntero del Escalafón 2017.
Lo interesante es que, la tarde antes de la encerrona, en San Cristóbal está anunciado otro tachirenses que tiene muy interesada a la afición. Nos referimos a Manolo Vanegas a quien anuncian con toros de Hugo Domingo Molina con Manuel Escribano y David Galán la tarde del 26 de enero en la apertura de la Feria Internacional de San Sebastián 2018 … En lo personal, este cartel. El de Manolo y Jesús Enrique, es el que desearíamos ver pronto porque, esta afiliación no la dudamos, son la yesca y la mecha para encender las pasiones taurinas que revivirán Nuestra Fiesta de los Toros.





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