La fiesta de los toros en México lo era
del arte y del valor pero la han convertido en una miseria. Toros cayéndose,
sin bravura, escasos de cornamenta y sin trapío deambulan por todo el país. La
han reducido a la nada todos sus protagonistas. Nadie se salva.
Gran culpa de esto la tienen los
ganaderos y sin embargo en un ejercicio de reflexión ante la inminente crisis
taurina que vive el país, la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia
presentó un proyecto llamado “En Busca de un Torero”, que tiene como objetivo
apoyar y detectar novilleros.
Los “certámenes novilleriles” tienen
futuro. Muchas veces hemos sugerido, aquí y ante algunos profesionales, que se
haga la necesaria promoción por parte de todo el gremio taurino con los
novilleros y no dejen que se apague su ilusión, porque cada que un chico se
retira por falta de oportunidades y no por falta de talento, esto se muere poco
a poco.
Las novilladas económicamente no son
rentables, pero todos sabemos que el supremo deseo de los novilleros es,
simplemente, poder torear y tener la posibilidad para poder aprender a fondo su
oficio y con suerte poder darse a conocer.
Ante la terrorífica reducción de festejos menores los
ganaderos han preferido donar sus reses para preservar la fiesta antes de
seguir mandándolas al matadero sin escalas. El presidente de los ganaderos Manuel Sesscose, explicó, que ya se han donado casi un
centenar de ejemplares que se lidiarán en plazas como: Pachuca, Arroyo,
Torreón, Tlaquepaque y Zacatecas en donde se darán tres novilladas por plaza de
cuatro novillos y cuatro novilleros.
A este esfuerzo se dice que se irán
sumando más empresas, todas ellas seguramente preocupadas porque en la
actualidad no tienen nombres importantes, ni figuras del toreo para componer
sus carteles sin la presencia de los diestros extranjeros.
Si este proyecto se logra hacer con
seriedad y categoría será aplaudible el esfuerzo, porque se está atacando el
problema más grave que afronta la fiesta en México. Pero sin la promoción
necesaria para un espectáculo en franco deterioro, patrocinadores que ayuden a
mitigar algunos costos y sin la inclusión de la televisión, será quizás más de
lo mismo. Porque a la fiesta brava hay que reposicionarla en otras trincheras y
no solamente con los mismos aficionados ya cautivos que leen los portales
taurinos, blogs, radio y TV.
Es por eso que hay que buscar otros
canales más novedosos para atraer a los jóvenes nuevamente a las plazas, pero
para que esto suceda, también tienen que surgir novilleros que despierten
interés, sin importar sus inclinaciones taurinas porque: ¿Hace cuantos años que
no surge un novillero que lleve gente a las plazas en la capital y en provincia?
La FIESTA ESTA EN CRISIS pero solamente
aceptando y reconociendo sus problemas podrán hacerla renacer de sus cenizas
armando la revolución, caiga quien caiga. O simplemente dejar que desaparezca
para siempre, porque sin toreros que lleven gente a las plazas a esto le queda
muy poco tiempo.
LA PUNTILLA: Hechos lamentables
como los que protagonizaron en la segunda corrida de feria de la Feria de San
Juan del Rio los diestros Arturo Macias y El Payo al
lidiar reses impresentables, son una clara muestra del poco respeto que tienen
algunos toreros, sus administraciones, los ganaderos y en este caso la empresa CASA TOREROS hacia el aficionado.
Ante la critica piden respeto, pero para
exigir respeto primero hay que ofrecerlo, estan muy equivocados si creen que
ese es el camino que deben de seguir, porque no se trata de vestirse de luces
solo por hacer el paseillo y llevarse unos pesos a costa de la noble ilusion de
la aficion, de lidiar becerros con tal de lidiar para sentirse ganadero o de
dar festejos en algunos casos sin categoria, para despues proclamarse ante los
medios de comunicacion como los redentores de la fiesta por jugarse su capital
en la organizacion de los mismos.
La pobre entrada (apenas media plaza) es
una clara muestra de que la gente no es tonta. Exigen mucho pero ¿Que estan
aportando realmente?
Twitter @LuisCuesta_

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