martes, 21 de enero de 2014

LA PORRA MÉXICO y la corrida del domingo en La Monumental

"Las tres “eses”, son tres ases…

Eduardo Rodríguez Diez.

”La juventud vive de la esperanza; la vejez del recuerdo” escribía ese gran poeta inglés George Herbert y en la fiesta de los toros, es ciento por ciento aplicable esta gran verdad. ¿Cuántas veces nos repetimos como aficionados que la fiesta de antaño era mejor que la que tenemos actualmente? Y, esto es porque simple y sencillamente perdimos la esperanza. Esperanza que se han encargado de volver a sembrar los jóvenes toreros mexicanos. Esta nueva camada de noveles nos hace de nuevo creer, nos vuelven a hacer soñar. Ayer, las tres “eses”, estos tres ases mexicanos volvieron a poner el listón bastante alto para todos aquellos toreros que vienen allende los mares a querer hacer de nuestra fiesta lo que les venga en gana. Toros de cinco y toreros de veinticinco era el viejo refrán, y ayer en el ruedo de la Monumental de los Insurgentes fue lo que obtuvimos. Se lidiaron seis toros cinqueños de la ganadería de La Joya con una presencia extraordinaria, pero con un juego desigual, sobresaliendo los corridos en quinto y sexto lugar. Los cuatro primeros con el tipo y comportamiento del toro como sale en España, sosos, descastados, sin fondo, sin transmisión, sin clase en la embestida y débiles a más no poder tan es así que el cuarto de la tarde tuvo que ser apuntillado en los medios de la plaza al no poder ponerse en pie. No se les pudo ver en el caballo ya que el “puyazo” que recibieron fue de mero trámite y si acaso el sexto un bonito jabonero, recargo un poco más que sus hermanos en varas. Ayer los que tanto adoran y vociferan por tener en México una fiesta como la española estaban de plácemes, mientras que los toreros y el resto de aficionados nos aburríamos de lo lindo con el toro que es toro pero que no sirve para maldita la cosa. Y decía que quinto y sexto fueron los que sobresalieron de la corrida y fue con estos toros con los que su pudo observar una verdadera entrega y las ganas de ser de nuestros chavales aztecas. Con el quinto, un toro colorado que le correspondió a Arturo Saldivar, pudimos observar el pundonor, la honradez y la torería que posee este gallo de pelea. Fue una faena de altos vuelos que desde el capote nos hacía presagiar que vendría algo que endulzaría nuestras retinas. Se planto Arturo en los medios para aguantar la embestida que de largo tenía el de La Joya, con un péndulo sin mover un centímetro el cuerpo, el toro, emotivo, repetidor y picosito que tomaba la muleta con celo y alegría volvía queriéndose comer el engaño y Saldivar lo toreo con temple con largueza con valor y arte, girando y reponiendo lo justo para ligar muletazos subiendo de tono en cada serie. Intentó con la mano izquierda sin embargo el viento y la condición del toro por ese pitón no eran la mejor opción. Regresó de nuevo con la mano derecha para ligar pases templados que calaron fuertemente y emocionaron a los aficionados en el tendido, dosantinas y redondos fueron el éxtasis y cumbre de la faena de un Saldivar que gustó y se gustó templando a un astado que ya había dado todo y comenzaba a bajar el ritmo de su embestida. Cerró con Bernardinas ceñidas, limpias y estáticas para después irse por la toledana y dejar un pinchazo en todo lo alto y ser aplaudido, tirándose a matar por segunda ocasión y dejar tres cuartos de espada para que el morito se entregara al puntillero y le fuera concedida una oreja por extraordinaria labor. Un exagerado arrastre lento al toro y digo exagerado ya que el toro se escupió de la suerte de varas y no peleó con los montados. Al toro bravo señores aficionados se le prueba en el tercio de varas y no con la cantidad de muletazos que pueda recibir. En su primero Arturo estuvo en torero y realizó una faena estructurada, con muletazos enormes sobre todo por el lado izquierdo, el toro se le quedaba corto y llevaba la cabeza arriba, aún así Saldivar se la jugó y aguantó las miradas del astado que en dos ocasiones le avisó que podría cogerlo, no se amilanó el torero e hizo que pasara el toro, mató con una media y un descabello algo heterodoxo al no descubrir del todo el astado; esta faena señores merecía una oreja y el pobre diablo que se encontraba sentado en el palco de la autoridad no supo o no quiso verlo; si ha otorgado orejas sin ningún merecimiento a otros toreros en la temporada como es el caso del español Luque; una oreja de peso como esta, cortada por un joven valor mexicano, lo hubiese reivindicado como juez, pero… lo repetimos es un pobre diablo sin criterio, un miope ocupando una posición de privilegio. Arturo con vergüenza torera se negó a dar la vuelta que el público pedía y saludo en el tercio. Diego Silveti dejó escapar el triunfo en la gran plaza, esta vez con el sexto del encierro, un buen toro que se prestaba para que el torero de dinastía se alzara como triunfador. De nuevo esa maldita espada que parece un mal genético, le privó de salir a hombros. Diego realizó una faena basada principalmente en la mano izquierda, con muletazos largos pero faltos de temple, ya que el toro le enganchó varias veces el engaño al final del muletazo, sin embargo, Silveti aguantó las tres o cuatro ocasiones que el toro le probó al quedársele a medio pase, no se rajó el torero quien valiente trató que sus trasteos tuvieran un mayor eco en los tendidos. Diego tiene el gran don de llegarle a la gente, de hacerla vibrar y de con dos o tres pases, levantarla de sus asientos, sin embargo muchos aficionados le reclaman y exigen como figura, pareciera que les pesa más a estos, el recuerdo del bien amado padre que al propio muchacho que hay que recordarlo, apenas empieza en esto. Muy mal matando con una estocada baja que calo al bonito jabonero y media estocada que hizo que doblara, retirándose el torero con división de opiniones y al toro con un exagerado arrastre lento. En este toro en el segundo tercio, Christian Sánchez fue ovacionado por el respetable por un extraordinario par al relance; el toro se arrancó de largo, ganándole terreno al banderillero, éste como recurso torero y valiente, galleó al jabonero para posteriormente cuadrar en la cara y poner un par en todo lo alto, una muy bonita estampa taurina que fue jaleada de pie por el público asistente. Diego, en su primero, voluntarioso sin nada que hacer con un toro soso, débil, manso y descastado. Y Juan Pablo Sánchez, hombre lo que le sucede a este extraordinario torero de Aguascalientes en esta plaza simple y sencillamente se llama mala suerte… ¡Como ha estado Juan Pablo con los tres toros que lidió! En su primero, asentado, con el maravilloso milagro del temple que posee y que lo regala con sobriedad, torero con empaque y con una calidad excelsa, bien con la capa en verónicas y excelente con la muleta a un toro que no se empleaba que no metía la cabeza y con poca fuerza, sin embargo Sánchez estuvo siempre ahí, y el gozo al pozo tras fallar con el acero, se esfumo la oreja pero recibió el torero el cariño y reconocimiento del público al saludar desde el tercio. En su segundo, un inválido que no tenía un pase dentro, que embestía sin clase, sin emoción, débil, infumable al que tuvo que apuntillársele en los medios al doblar las manitas en un remate del torero, nada que hacer, un lote para olvidar. Las ganas de triunfo y la nula colaboración de su segundo, lo llevaron a regalar un sobrero de Vistahermosa que resultó malo, soso y débil, doblaba las manitas varias veces y al chaval solo le quedaba reír para no amargarse; otro animal que no valía ni para el carnicero, palmas para Sánchez y repito, maldita suerte la de este chamaco que cuando le embista un toro en esta plaza estoy seguro que la va a poner de cabeza con el toreo de calidad y temple que posee. Y señores, los mexicanitos le están poniendo el cascabel al gato, están lidiando lo que las figuras españolas no quieren ver ni en pintura, toros con cinco años y trapío; en provincia le han puesto “las peras a veinticinco” y un jabón a Morante, a Talavante y al mismo Juli, ganándoles la pelea y saliendo a hombros mientras que las “figuras” salen por su propio pie; esto indica que ya no son una promesa, son hoy en día nuestra realidad, Adame, Saldivar, Sánchez, Silveti, El Payo, Aguilar, Flores, se la están jugando para ser lo que por tantos años añoramos; ya están aquí, apoyemos, y la forma de hacerlo es yendo a las plazas de toros, hay que seguir empujando a estos jóvenes para que sigan forjando su historia. Para el próximo domingo se anuncia a Rodolfo Rodríguez “El Pana”, a Robarte de la Puebla, -perdón- a Morante de la Puebla y a Don José Adame con toros que al parecer ya no serán de Montecristo sino de Villacarmela; a ver si no nos sale el figurín español al que le aplauden hasta como enciende el puro o como se tira un pedo, con una tomada de pelo como la que nos hizo en su primera comparecencia en el máximo coso del país. En fin, ojala le exijamos lo que tengamos que exigir y no porque sea un torero “artista” lo primordial que es el toro se nos olvide, recordemos que vamos a la fiesta de LOS TOROS y no a la fiesta de LOS TOREROS… Un abrazo y suerte para todos. Porra México A.C. Eduardo Rodríguez Diez Presidente “El toreo es el único arte fugaz que impacta de un solo golpe todos tus sentidos y el único capaz también de llegarte con una sola imagen a lo más profundo de tu corazón”"

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