No se alcanzaron los tres cuartos de entrada en la novena de feria.
El cartel no apetecía en Sevilla. Como dice un amigo, la gente sabe más
que la paloma azul. En el ecuador de la corrida, no había sucedido nada.
Un toro feo, encastado y muy humillado que con sus matices El Cid toreó a velocidad de vértigo sin aprovecharlo en toda su dimensión;
el segundo manseó y por la mano derecha de Perera se dejó y alcanzada
la hora tardía de la izquierda se defendió; y un tercero que marcaba las
desigualdades con su carita de niño y sin humillar nada de nada en la
muleta de un Fortes verderón. Tantos Fortes como Perera intervinieron en
quites por chicuelinas. Más apretadas las del malagueño. Empate en dos
grandes estocadas. Y en casi los mismos desarmes.
El cuarto, remiendo de Parladé, castaño y muy apretado, se movió con nobleza pero no con todo el viaje necesario. Le faltó un tranco. Y al Cid todo lo demás en su corrección de hombre en los momentos más bajos de su carrera. Suyo fue el lote.
De Daniel Ruiz volvió a ser el quinto. De buenas hechuras. Perera ni lo picó. Y ni aún así duró nada. Se rajó como apuntaba en la tercera serie. Sin remisión. Mal Miguel Ángel Perera con la espada. Y peor con el descabello.
Fortes se fue a portagayola y libró la larga con el toro muy cruzado. Y otra que le lanzó en un desarme milagroso. Otra vez por Chicuelo, Fortes.
El toro de Parladé, un señor toro, respondió al malagueño en todo lo que hizo por abajo. En la distancia larga y en la media mejor; encima menos para evitar un punteo final. Tres series en redondo de categoría de la embestida. Le perdió el sitio y al final todo se fue a menos, pese a la última tanda de valor pétreo.
El Cid, de azul pavo y oro. Estocada desprendida (silencio). En el cuarto, estocada atravesada y dos descabellos (silencio).
Miguel Ángel Perera, de azul pavo y oro. Estocada (aplausos). En el quinto, cuatro pinchazos y nueve descabellos . Dos avisos.
Jiménez Fortes, de albero y oro. Estocada (silencio). En el sexto, estocada muy atravesada y dos descabellos. Aviso (saludos )
El cuarto, remiendo de Parladé, castaño y muy apretado, se movió con nobleza pero no con todo el viaje necesario. Le faltó un tranco. Y al Cid todo lo demás en su corrección de hombre en los momentos más bajos de su carrera. Suyo fue el lote.
De Daniel Ruiz volvió a ser el quinto. De buenas hechuras. Perera ni lo picó. Y ni aún así duró nada. Se rajó como apuntaba en la tercera serie. Sin remisión. Mal Miguel Ángel Perera con la espada. Y peor con el descabello.
Fortes se fue a portagayola y libró la larga con el toro muy cruzado. Y otra que le lanzó en un desarme milagroso. Otra vez por Chicuelo, Fortes.
El toro de Parladé, un señor toro, respondió al malagueño en todo lo que hizo por abajo. En la distancia larga y en la media mejor; encima menos para evitar un punteo final. Tres series en redondo de categoría de la embestida. Le perdió el sitio y al final todo se fue a menos, pese a la última tanda de valor pétreo.
Ficha:
Plaza de toros de la Maestranza. Jueves, 18 de abril de 2013. Novena de feria. Casi tres cuartos. Toros de Daniel Ruiz, muy desiguales de presentación; feo, bravo y humillado, aun soltando un punto la cara, el 1º; manseó y fue noble sin duración el bizco 2º; desentendido el grandón 3º; rajado el 5º de mejores hechuras; y dos de Parladé (noble a falta de un tranco más el atacado 4º y bueno el serio 6º).El Cid, de azul pavo y oro. Estocada desprendida (silencio). En el cuarto, estocada atravesada y dos descabellos (silencio).
Miguel Ángel Perera, de azul pavo y oro. Estocada (aplausos). En el quinto, cuatro pinchazos y nueve descabellos . Dos avisos.
Jiménez Fortes, de albero y oro. Estocada (silencio). En el sexto, estocada muy atravesada y dos descabellos. Aviso (saludos )
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