viernes, 2 de septiembre de 2011

UN NIÑO muy pequeño es la gran esperanza del toreo en Venezuela

Jesús Enrique Colombo, un torero hecho en el campo bravo venezolano y que se proyecta gracias a las oportunidades de México y el Perú.

EL VITO

Jesús Enrique Colombo apenas con 13 años de edad es uno de los nombres más promisiorios en el escalafón taurino venezolano. No es un secreto, las oportunidades en Venezuela para que un torero se forme está de la mano de algunos ganaderos de reses bravas. No así de las empresas, que curiosamente dan las oportunidades a los de fuera y dejan el cuarto oscuro para el material humano que debería formarse en casa.
Para Jesús Enrique Colombo los primeros pasos de su formación fueron en el hogar paterno. Su padre, matador de toros Jesús Colombo, entendió que debía ir más allá. El más allá fue la Escuela Taurina de San cristóbal que dirige el maestro CésarFaraco. Viajó a México, ocho tardes en plazas aztecas con bastante éxito, luego el Perú, tierra hermana y generosa donde lleva seis actuaciones con ocho orejas y dos rabos en festejos mixtos al lado de matadores de toros peruanos, mexicanos y españoles
Jesús Enrique estaba anunciado el primero de septiembre con el español Francisco Javier Corpas, y el peruano “El Fabi”, con ganado de Azursa. Es uno de los valores que actuarán en Tovar , para luego regresar a Lima donde tiene compromiso para actuar dos tardes. Estudia tercero año de bachillerato, estudios que reiniciará el próximo octubre.

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